For the moment cyberdodo.com website is in beta version. The new HTML5 version will be completed as soon as possible.

Internacional - ABC.es

Noticias

Huelga indefinida de enfermeras en los hospitales de Caracas

La salud y la educación universitaria en Venezuela convocaron un paro laboral. El primer sector es con carácter indefinido y el segundo es por dos días, que puede ser el comienzo de una huelga general y nacional que arrinconaría al régimen de Nicolás Maduro tras más de un mes de haber sido reelegido en su cargo. Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermeras de Venezuela, fue la primera al convocar el paro gremial sanitario en Caracas de sus 19 hospitales públicos, llamando a que todos los sectores profesionales y gremiales del país se sumen a la causa. El motivo es protestar lo poco que decretó Maduro la semana pasada como incremento del salario mínimo del 103% (5.196.000 bolívares igual a 1,57 dólares al cambio de 3.300.000 en el paralelo) para los funcionarios civiles de la administración pública, cuando para la tropa de soldados y suboficiales de sargento y cabo el incremento fue de 2.400 % (17.000.000 bolívares igual a 5,15 dólares). El sector universitario también se suma a la protesta de los bajos salarios que ha motivado la deserción del 60% de los estudiantes y profesores de las 45 universidades nacionales, engrosando las filas de la diáspora venezolana de casi cuatro millones de técnicos y profesionales que han emigrado en masa en los últimos años. La presidente del gremio de enfermeras considera que Maduro se ha burlado con los trabajadores de la salud al aumentarles solo el 103%. «Maduro está divorciado con la realidad del país que vive una hiperinflación galopante de 13.000%, según el FMI, desde hace 10 meses». También le dio a Maduro un ultimátum: «Si no nos ajusta el salario, entonces vamos a renunciar de manera colectiva o masiva». En Venezuela hay un total de 300 hospitales públicos y 241 dependen del Ministerio de Salud, el resto está vinculado al Seguro Social y Sanidad Militar. El servicio es gratuito, pero los pacientes deben llevar todos los insumos médicos. Ningún centro se ha salvado de la crisis hospitalaria. Deterioro de los hospitales Las graves aristas del deterioro progresivo de los centros públicos siguen siendo la infraestructura, en mayor grado la escasez de medicamentos, insumos y equipos médicos, inseguridad hospitalaria, déficit de recursos humanos y el deterioro de los sistemas eléctricos, ascensores y aire acondicionado, esto último es vital en quirófanos y terapia intensiva. La gremialista Contreras señala que con Maduro «seguimos trabajando con las uñas. Muchas veces pagamos de nuestro bolsillo las inyectadoras porque no hay en los hospitales. No tenemos material médico quirúrgico para trabajar. Y el personal paramédico ha emigrado al exterior». El político Andrés Velásquez, de la Causa R, integrante de la alianza opositora MUD, califica la crisis de «tragedia social agravada y continuada». Dice que el país requiere de soluciones urgentes para atender la emergencia de hambre y de salud. «Los servicios públicos han colapsado. Maduro no puede seguir gobernando, sólo puede arruinar. Es necesario convocar un gran paro nacional contra la tragedia que nos agobia». Este es apenas el comienzo del conflicto laboral. El régimen de Maduro debe enfrentar la crisis y tiene pocos chances de reemplazar al paro de las enfermeras en los hospitales, por lo que el impacto sería serio y grave para los venezolanos, que ya de por si sufren los embates del 90% de desabastecimiento de medicinas y material médico.

Tercera huelga general del Gobierno de Macri

Argentina amanecerá desierta este lunes. La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó una huelga general (la tercera) como gesto de rechazó a la política económica del Presidente del Gobierno, Mauricio Macri. El éxito del paro está garantizado con la adhesión de los sindicatos de camioneros y transporte. Héctor Daer, miembro del triunvirato que conduce la CGT, justificó la medida porque, «los datos económicos y de empleo, los que tienen que ver con todo lo que afecta a los sectores más vulnerables, cada vez son más alarmantes». El Ejecutivo intentó, sin éxito, que las organizaciones sindicales desistieran de paralizar el país justo cuando Argentina comienza a recibir fondos frescos del FMI. El principal organismo financiero del mundo le concedió una línea de crédito de 50 mil millones de dólares (unos 42.000 millones de euros) y desembolsó ya 15 quince mil. La mayor central sindical de Argentina advirtió que no habrá trenes, metro, autouses de líneas ni taxis. Los vuelos nacionales estarán suspendidos y los internacionales con severos problemas para operar. En la misma línea, la actividad marítima en los puertos de Argentina queda suspendida y las gasolineras echarán el cierre. Como es habitual en estas convocatorias los piquetes se encargarán de interrumpir los accesos a Buenos Aires. Partidos y grupos de izquierda aprovecharon la coyuntura para convocar concentraciones y que el paro «no sea dominguero». El Obelisco, emblema de la capital argentina será el centro de reunión. Los movimientossociales, en abierto enfrentamiento con Mauricio Macri, desde el mismo día de su investidura, anunciaron a su vez protestas callejeras con la promesa de extenderlas durante el mes de julio. La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) repudió el acuerdo con el FMI y anunció: «Nos unimos al paro de la CGT para luchar en la unidad por los derechos de los trabajadores y las trabajadoras (sic) de todo el país». El titular de la organización, Esteban Castro, fue el autor de, posiblemente, las declaraciones más surrealistas de estos años: «El acuerdo con el FMI abre la puerta a un posible genocidio». Dicho esto, añadió «nuestras compañeras y compañeros están dando una enorme pelea para poder comer». Su organización exige aumentos salariales y subvenciones más cuantiosas en las ayudas por hijos y el resto de los «planes sociales» que distribuye el Gobierno. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, observó, «la huelga no sirve para nada porque no arregla los problemas de los argentinos» y tendió la mano al sincialismo para sentar a negociar, «el mismo día, al día siguiente, mañana mismo» para ver «cómo resolvemos el problema». El problema más grave que afecta al bolsillo de los ciudadanos es un clásico en la historia de Argentina: la inflación que, para diciembre, está previsto que alcance el 30 por ciento.

Las críticas alimentan el apoyo a Trump entre los votantes republicanos

Por sorprendente que pueda resultar, Donald Trump cuenta hoy con el apoyo casi unánime del votante republicano. A pesar de todos sus dislates, de los desplantes e insultos a los aliados tradicionales de Estados Unidos, de su encuentro amistoso con el dictador norcoreano Kim Jong-un («Hubo gran química entre nosotros», confesaba el sábado por la noche en una entrevista televisiva), de su falta de claridad en la condena a la violencia de grupos neonazis, o quizá por todo eso, la última encuesta Gallup, que trabaja con datos semanales y que se realizó antes del escándalo de la separación familiar de inmigrantes, muestra que el 90% de los republicanos aprueba su gestión. Es el porcentaje más elevado entre los suyos desde su discurso sobre el Estado de la Unión, a finales de enero. En términos generales, esta última encuesta señala que los índices de aprobación del trabajo de Trump alcanzan su máximo hasta la fecha, si excluimos la semana en que desembarcó en la Casa Blanca, donde logró la misma media que ahora obtiene, un 45%. Trump se queda así a tan solo un punto de la aprobación de Barack Obama en el mes de junio de su segundo año de mandato, pero tan lejos como a 24 de la media que los nueve anteriores presidentes consiguieron en los cinco primeros trimestres de su presidencia. Los datos muestran igualmente un incremento en las últimas semanas de aprobación entre votantes independientes, pero se mantiene en un escaso 10% entre los demócratas. Una de las paradojas que se extraen de los datos ofrecidos por Gallup es que, cuanto mayor es la fiscalización mediática de la presidencia de Trump, más dispuestos parecen sus votantes a defenderlo. O dicho de otra manera: el continuado desprecio de Trump hacia medios como la CNN, The New York Times o The Washington Post, que son muy críticos con él, y su elogio permanente de la FOX, que parece haberse erigido en muro de protección presidencial, ha tenido como consecuencia que entre los republicanos surga un recelo al periodismo de hechos contrastados, cansancio por la crítica permanente, y que se acepten como verdades burdas manipulaciones. Trump aparece así como una figura de culto a la que se le perdona cualquier exceso, incluso entre sectores de la poblacíon más proclives históricamente a censurar comportamientos morales reprochables. Por ejemplo, entre los evangélicos que, a pesar de todo, parecen apoyarle de forma incondicional. Es la consecuencia del huracán Trump, que marca la agenda mediática a diario vía Twitter, con sus salidas de tono, medias verdades y mentiras. "Me molesta que no diga la verdad, pero supongo que ya es algo que espero, y que igualmente espero de los medios: que no digan siempre la verdad o que lo hagan de forma sesgada", señalaba a The New York Times una votante republicana de 63 años. Otros testimonios hablan incluso de pérdida de amistades por la visceralidad que despierta "el 45º", denominación numérica y despectiva de quienes no quieren ni oír hablar de él.

Los diez puntos que propone Italia ante la crisis de inmigración

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, presentó en la cumbre de Bruselas la nueva política migratoria dictada por la xenófoba Liga Norte, cuyo secretario Matteo Salvini, es el auténtico líder del gobierno desde su puesto de vicepresidente y ministro del Interior. El plan italiano se denomina «Estrategia europea multilateral para la inmigración» y consta de 10 objetivos y de la siguiente premisa: «Europa está llamada a un desafío crucial. Si no logra realizar una eficaz política de regulación y gestión de los flujos migratorios, corre el riesgo de perder credibilidad todo el edificio europeo». El gobierno italiano propone que «se abran centros de protección internacional en los países de tránsito, para valorar las peticiones de asilo y ofrecer asistencia jurídica a los inmigrantes». Esos centros tendrán también el objetivo de permitir las repatriaciones. Además de plantear el «reforzamiento de las fronteras externas», un punto esencial del plan italiano es la «superación del acuerdo de Dublín» (el inmigrante pide asilo en el país en que desembarca): «Nació con otros objetivos y es ya insuficiente –afirma el gobierno italiano- Solo el 7 % de los inmigrantes son refugiados (con derecho a asilo). Sin una intervención adecuada, corremos el riesgo de perder la posibilidad de adoptar un instrumento europeo realmente eficaz. El sistema común europeo de asilo hoy está fundado sobre una paradoja: Los derechos son reconocidos solo si las personas logran alcanzar Europa, poco importa a qué precio». En línea con este punto, y con el objetivo de superar el Convenio de Dublin, Italia propone: «Se debe superar el criterio de país primero de llegada. Quien desembarca en Italia, desembarca en Europa. Hay que reafirmar la responsabilidad-solidaridad como binomio, no como dualismo. Está en juego el acuerdo de Schengen«. Finalmente, otro punto fundamental desde el que ha partido el gobierno populista en su política migratoria es el siguiente: «Es responsabilidad común de los Estados miembros sobre los naufragios en el mar. No puede recaer todo sobre los países de primer desembarco«. Destaca el plan italiano que «no podemos llevar todos los inmigrantes a Italia o a España. Son necesarios centros de acogida en diversos países europeos». Por último, el gobierno italiano subraya que «cada Estado establece cuotas de ingreso de inmigrantes económicos, Es un principio que va respetado, pero –concluye el documento- se deben prever contramedidas financieras adecuadas con relación a los Estados que no se ofrecen a acoger inmigrantes». Se trata de una clara referencia a los países de Visegrado: Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia.

«Querido Salvini: no tenemos carne humana a bordo, sino personas»

El pulso del gobierno populista italiano con Europa sobre inmigración se vuelve a jugar sobre la piel de unos 350 inmigrantes, rescatados en una operación humanitaria, que esperan en dos barcos la orden de poder atracar en un puerto. La tripulación de la nave alemana con bandera holandesa Lifeline, de la OGN homónima, que transporta 224 inmigrantes y se encuentra desde hace cuatro días al sur de Malta en aguas internacionales, ha mandado un mensaje al vicepresidente y ministro del Interior, Matteo Salvini, el verdadero líder político del gobierno italiano: «Querido Matteo Salvini, no tenemos carne humana a bordo, sino seres humanos. Le invitamos cordialmente para convencerle que son personas que hemos salvado evitando que se ahogaran. ¡Venga aquí, será bienvenido!» Este mensaje de la tripulación de la Lifetime se ha producido en respuesta a un Twitter del ministro Salvini: «Ciertas naves se deben olvidar de Italia, stop al negocio de la inmigración clandestina. La música ha cambiado. Yo pongo todo mi empeño». Mientras tanto, el barco mercante Alexander Maersk, con bandera danesa, se encuentra con 113 inmigrantes frente al puerto de Pozallo (Sicilia), a la espera de que se le permita atracar. Este buque ayudó al Lifeline en el rescate de inmigrantes, pero tuvo que hacerse cargo de más de un centenar de personas porque ya no cabían en la nave de la ONG Lifeline. De hecho, este barco se encuentra con dificultades, con escasez de suministros y con los inmigrantes apiñados en la cubierta, porque su capacidad de acogida con seguridad es inferior a un centenar de personas. En su afán de protagonismo, abriendo cada día un nuevo frente, sobre todo contra los refugiados, Matteo Salvini ha colocado ahora también en el punto de mira a los vendedores ambulantes, que en su mayoría son inmigrantes. El ministro del Interior ha anunciado una directiva que prevé multas para quien compra en la playa gafas de sol, vestidos, bolsos con marcas falsas y otros artículos. La medida ministerial, denominada «playas seguras», que estará lista a finales de junio, prohíbe también que se puedan realizar tatuajes y masajes en las playas. Las sanciones para quienes compran esos artículos oscilarán entre 100 y 7.000 euros. Y para los vendedores las multas son más altas todavía: Desde 2.582 a 15.493 euros, además de requisar toda la mercancía. El fenómeno de la venta ambulante en las playas está muy extendido. La asociación de comerciantes Confesercenti protesta frecuentemente contra esas ventas, que, según sus cálculos, representan 22.000 millones de euros. La dura posición del ministro Salvini contra la inmigración y, sobre todo, su política contra las naves de organizaciones humanitarias cerrándoles los puertos italianos, le está produciendo un amplio consenso entre la opinión pública. Pero también se inician protestas entre sectores sociales que apelan al sentido humanitario y de acogida que ha caracterizado siempre a Italia. Cientos y cientos de mensajes están siendo enviados mediante correo electrónico a la Guardia Costera italiana con este texto: «Petición de inmediata reanudación de las operaciones de socorro en el mar de las ONG. La Guardia Costera italiana ha desarrollado siempre en estos años importantes misiones de auxilio en mar salvando a miles de personas. Nos preguntamos -continúa el mensaje de protesta- por qué hoy delegan en Libia, un país con un gobierno inestable, sin garantía de derechos humanos y sin capacidad operativa para coordinar los salvamentos en mar. Esta acción de protesta, firmada también por intelectuales y líderes políticos y circula mucho en las redes sociales. Viaje a Libia Precisamente a Libia viaja hoy el ministro del Interior Salvini, para entrevistarse con las autoridades libias y ofrecerles apoyo para que se comprometan a controlar los flujos migratorios. Gracias a la gestión de su antecesor en el cargo, Marco Minniti, del Partido Democrático, y su acuerdo con Libia, logró reducir la inmigración en un año desde Libia en un 80%. Minniti es muy crítico con el líder de la Liga, Matteo Salvini: «En 15 días este gobierno ha anulado nuestros resultados. Los nacional-populistas han aislado Italia y la UE puede explotar».

Al menos 86 muertos en ataques de pastores armados en Nigeria

Al menos 86 personas han muerto en Nigeria en ataques supuestamente cometidos por pastores armados de la etnia Fulani (de mayoría musulmana) en pueblos del estado central de Plateau, informó hoy la Policía. La violencia estalló a última hora de este sábado en la zona de Barkin Ladi y provocó hoy ataques de represalia en Jos, capital de Plateau, estado donde suele haber conflictos de tinte étnico-religioso entre pastores y granjeros. El gobernador del estado, Simon Lalong, declaró hoy un toque de queda desde las seis de la tarde hasta las seis de la mañana en las zonas afectadas con el fin de imponer el orden, e hizo un llamamiento a la población para mantener la calma. «86 personas murieron, 6 resultaron heridas, 50 casas fueron incendiadas, 15 motocicletas y 2 vehículos a motos fueron quemados», afirmó el portavoz de la Policía de Plateau, Terna Tyopev, en un comunicado publicado por los medios locales. Los ataques, que empezaron cerca de la medianoche del sábado y se prolongaron hasta la madrugada del domingo, fueron cometidos por grupos de pistoleros con armas sofisticadas, incluidos fusiles de asalto, que invadieron diez localidades, declaró al diario Nigerian Tribune el parlamentario estatal Peter Ibrahim Gyendeng. «Mi circunscripción estuvo durante toda la noche bajo un fuerte bombardeo de los pastores», aseveró Gyendeng, al ir más allá que la Policía y asegurar que fallecieron unas «170 personas». «Hemos perdido la confianza en los agentes de seguridad», subrayó el parlamentario, al denunciar que en las últimas tres semanas se han producido ataques mortales sin que las fuerzas de seguridad hayan hecho nada para impedirlo. Pam Chollom, un pastor de la Iglesia de Cristo en las Naciones (COCIN, en sus siglas en inglés), culpó de los ataques a pastores armados y dijo que la mayoría de las víctimas regresaban del entierro de un líder de la comunidad. Los pastores Fulani llevan sus reses por todo el país en busca de pasto para el ganado y a veces destrozan campos de cultivo de granjeros cristianos locales, en peleas constantes en la zona central de Nigeria, en las que han muerto miles de personas en los últimos años. La lucha por la apropiación de los recursos naturales entre pastores nómadas y granjeros locales es una de las principales causas de la violencia, con la que compiten por el pasto y el agua. En 2017, los conflictos entre los pastores nómadas y los granjeros locales dejaron al menos 549 muertos y miles de desplazados en la zona, según Amnistía Internacional (AI), que también informó de 168 muertes el pasado enero. El presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, también de la etnia Fulani, ha recibido presiones para atajar esa violencia en un país cuya seguridad ya sufre el azote del grupo yihadista Boko Haram. El grupo terrorista, cuyo nombre en lengua local significa «la educación no islámica es pecado», lucha por imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur.

Roma matiza su postura para no romper con Francia y Alemania

Ha sido la reunión de la división. De la fractura absoluta entre diferentes visiones de cómo afrontar el problema de la inmigración que amenaza con resquebrajar Europa. Los países del núcleo duro de la UE contra los cuatro reticentes del grupo de Visegrado que estaban ausentes. De mal ambiente entre la Comisión Europea, que organizó la reunión informal de este domingo, y el presidente del Consejo, Donald Tusk, que no quería lanzar ese mensaje tan claro de distancia entre unos países y otros. De fricciones entre Italia y Francia o Alemania, que tienen en estos momentos escenarios políticos internos completamente diferentes, salvo que en Berlín están viendo en el espejo de Roma y su vociferante ministro del Interior, el fantasma de una mayoría infectada por un partido populista antiinmigración como Alternativa para Alemania (AfD). A la salida todo han sido invocaciones a la templanza, pero la única constatación es que se abre paso la idea de que se va a buscar una fórmula en la que entrarán los países que estén dispuestos a ello, mientras que a los «rebeldes» de Visegrado se les descontarán los gastos en las cuentas del reparto de los fondos estructurales. La versión de fuentes internas de la Comisión del resultado de la reunión de ayer es que en teoría se quiere «un acuerdo a 28», pero ese acuerdo estará basado en «una bandeja de diferentes opciones» en la que cada cual escogerá lo que más le convenga, incluyendo el manejo de las relaciones con los países emisores y de tránsito. Merkel llegó a Bruselas después de haberse desayunado con las últimas encuestas, que confirman la tendencia al alza de AfD. Un punto más que la semana pasada, un punto menos para el partido democristiano de la canciller, la CDU que ha llevado a su país y a Europa con timón firme durante toda la crisis y ha hecho de Alemania la economía más eficiente y rentable de toda Europa. La inmigración está borrando todo esto y eso es lo que explica que por primera vez se haya organizado una reunión como esta, pensada precisamente para escenificar el divorcio entre los que insisten en que van a cerrar sus puertas a los extranjeros, (africanos y los árabes) en teoría y en la práctica, como Hungría, Polonia, eslovacos y checos, y los que lo quieren hacer en la práctica por temor a la reacción de las opiniones públicas, pero no saben cómo hacerlo sin pisotear los principios básicos de la vieja Unión Europea. La solución pasa, como dijo Emmanuel Macron, por encontrar un equilibrio entre los principios «a los que no se puede renunciar» y un control de los flujos que ahora «desequilibran la cohesión nacional» en muchos países y dan energía a los partidos antisistema. «Visión de conjunto» Ideada por Martin Selmayr, el todopoderoso secretario general de la Comisión y brazo derecho de Jean-Claude Juncker, la reunión ha preparado el Consejo Europeo del jueves en el peor sentido de la palabra, porque los jefes de Estado o de Gobierno llegarán ya divididos entre los que estaban este domingo en Bruselas y los que prefirieron ausentarse. La «visión de conjunto» de la que hablaba el presidente francés a su salida no ha sido tal, salvo que se entienda que es un conjunto del que no forman parte todos. Hasta el griego Alexis Tsipras lo explicó con toda claridad a la salida: «no ha habido decisiones, sino que estamos preparando el Consejo del jueves y hay un gran dilema que resolver, si queremos soluciones europeas para un problema europeo o si cada país lo maneja por su cuenta. Y hay países que creen que si no ven el problema en su jardín entonces no existe, pero yo creo que es un problema europeo que ha de resolverse entre todos». Grecia fue el terreno donde se desarrolló la anterior crisis migratoria, pero en aquellos momentos el país no estaba en condiciones ni de pedir ayuda. El modelo de acuerdo con Turquía para contener el flujo ha sido citado por todos y hasta Tsipras se alegró de la victoria de Tayyip Erdogan, a condición de que el presidente turco «respete sus compromisos», al menos mientras desde la Unión Europea le sigan pagando.

Trump pide expulsar a todos los inmigrantes sin pasar por un proceso judicial

El nacimiento de Estados Unidos fue el producto de la colonización de un territorio habitado por los indios. Probablemente vivieron aquel «descubrimiento» como una invasión. De tomar en serio a Donald Trump, en junio de 2018 este país está viviendo un acontecimiento de similar envergadura ante el que se están defendiendo: una «invasión». Así calificó ayer el presidente, a través de su cuenta de Twitter, la compleja situación migratoria en la frontera sur. We cannot allow all of these people to invade our Country. When somebody comes in, we must immediately, with no Judges or Court Cases, bring them back from where they came. Our system is a mockery to good immigration policy and Law and Order. Most children come without parents...— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) June 24, 2018«Cuando alguien entra, debemos inmediatamente, sin jueces o casos judiciales, enviarlos de vuelta por donde vinieron», añadió Trump, que en una sola frase animaba a volar por los aires las leyes de inmigración de Estados Unidos. We cannot allow all of these people to invade our Country. When somebody comes in, we must immediately, with no Judges or Court Cases, bring them back from where they came. Our system is a mockery to good immigration policy and Law and Order. Most children come without parents...— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) June 24, 2018Estas declaraciones suben un grado más la virulencia presidencial en plenas negociaciones en el Congreso estadounidense entre demócratas y republicanos para alcanzar un acuerdo sobre esta cuestión, tema que lleva doce años dando vueltas sin suerte por el Capitolio. 700.000 casos abiertos La novedad del cambio a una consideración penal –venía siendo civil– del tipo de delito por cruzar al país por vías no legales, llevó a la separación familiar que mostró a Trump y a su administración como un gobierno sin alma. La posterior revocación de la medida, mediante una orden ejecutiva, y la invitación del presidente a que se haga uso de las vías legales para pedir asilo político en el país, no ocultan el caos que enfrenta Estados Unidos a la hora de gestionar correctamente un proceso que es complejo y puede durar años. El pasado mes de marzo estaban pendientes de procesar más de 318.000 casos aceptados de estudio de asilo, mientras los casos totales abiertos rozaban los 700.000. Desde diversos ámbitos, incluido el republicano, se ha solicitado la incorporación de más jueces, a lo que Trump se ha negado en rotundo. La retórica de Trump apunta el camino y su Fiscal General, Jeff Sessions, va preparando el terreno. En marzo, eliminó el requisito de que los solicitantes de asilo tuvieran que ser escuchados obligatoriamente ante un juez de inmigración, lo que deja en manos de éstos la posibilidad de deportación en base a informes preliminares y reduce las garantías de recibir un proceso justo y equitativo. En abril, Sessions fue más allá y eliminó la posibilidad de solicitar asilo para mujeres que padecen violencia doméstica y para personas que huyan de pandillas violentas, situaciones que calificó de «violencia privada». En palabras del propio Fiscal, «el estatuto de asilo no proporciona reparación a todas las desgracias». Mientras sigan en pie, las actuales leyes permiten que un inmigrante, haya entrado o no por vías oficiales en el país, solicite asilo. Hasta ahora, aquellas personas aceptadas para cualificar como asiladas podían permanecer en libertad en el país mientras se estudiaba su caso. La decisión de Trump de mantener detenidos, pero juntos, a los miembros de una misma familia esquivaría esa circunstancia. Eso sí, a costa de violar la obligada libertad de los menores después de 20 días de cautiverio.

Tres muertos y al menos 19 detenidos durante la jornada electoral en Turquía

Tres personas murieron y al menos diecinueve fueron detenidas hoy en diferentes incidentes durante las elecciones presidenciales y parlamentarias en Turquía. En un altercado en un centro de votación en Erzurum, en el este del país, perdieron la vida tres personas por disparos y otras tres resultaron heridas, informó el rotativo «Cumhuriyet». Los fallecidos son dos votantes y el jefe local del partido opositor IYI, Mehmet Siddik Durmaz. Según explicó a la prensa Hüsnü Yilan, un cargo local del opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrata), en el colegio electoral se produjo una pelea al llegar primero una veintena de agentes del Ministerio del Interior y luego un joven miembro de la formación gobernante, la islamista Justicia y Desarrollo (AKP), que pretendían quedarse en el interior del local. Los afiliados al CHP se resistieron y se produjo una pelea durante la que, conforme a esta versión, los recién llegados dispararon y mataron a Durmaz y a dos ciudadanos que estaban votando. «Primero vinieron veinticuatro agentes del Ministerio de Interior. No lo aceptamos, nos resistimos. Luego vino un joven cuyo nombre no sé, del AKP por Erzurum. Tampoco le permitimos que se quedara. Hubo pelea. Dispararon», declaró Yilan. Otro miembro del IYI, Ümit Ozdag, resultó herido tras un ataque en un centro electoral en Estambul. Las fuerzas de seguridad detuvieron a seis personas tras el incidente en Estambul. Por otro lado, en la localidad de Suruç, en la provincia de Sanliurfa (sureste del país), tres personas resultaron heridas tras un altercado en un colegio electoral. En la misma población, se practicaron tres detenciones después de que las fuerzas de seguridad descubrieran en su automóvil tres sacos llenos de votos sellados. En Suruç también hubo denuncias de que una urna había sido llenada con votos falsos y el jefe de la Comisión Electoral Suprema (YSK), Sadi Güven, ha confirmado que esa institución «ha tomado las necesarias medidas administrativas y jurídicas al respecto», señala la cadena NTV. El opositor CHP ha denunciado que en varios colegios electorales de Sanliurfa fueron expulsados sus observadores bajo amenazas y golpes. Por otro lado, el Ministerio del Interior comunicó la detención de diez extranjeros en Agri, en el este del país, de los que tres son de nacionalidad francesa, tres alemanes y cuatro italianos. De acuerdo con las autoridades, estos habían asegurado que eran observadores de la misión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), pero no llevaban consigo la acreditación necesaria para poder vigilar la votación en un colegio electoral.

Merkel y Macron, dispuestos a acuerdos en la UE sobre inmigración aunque no los apoyen todos los países

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, han coincidido este domingo, a la entrada de la cumbre informal que se celebra en Bruselas para abordar el desafío de la inmigración en la UE, en que ven posible llegar a acuerdos en esta cita, aunque solo con parte de los 28 países miembros de la Unión. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en su estreno en una reunión con jefes de Estado y de Gobierno comunitarios, señaló que ve «un punto de partida» en la propuesta de centros de desembarco «controlados» que este sábado plantearon él y Macron. Alemania confía en «acuerdos rápidos» Merkel ha expresado su confianza en lograr «rápidos acuerdos» con algunos de sus socios europeos en materia de política migratoria, pero no al nivel de los 28 miembros de la Unión Europea (UE). «Se trata de lograr soluciones equilibradas y justas», afirmó la canciller, antes de entrar en la cumbre informal organizada en Bruselas por el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, y que reúne a 16 estados miembros, para añadir que estos acuerdos serán previsiblemente «entre algunos socios». La reunión informal se produce en medio de las fuertes presiones internas sobre la canciller, procedentes de sus socios de coalición de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), cuyo líder y ministro del Interior, Horst Seehofer, exige un giro restrictivo en política de asilo. El detonante de las tensiones entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y la CSU bávara es el llamado «plan maestro» de Seehofer, que pretende devolver a los refugiados sin perspectivas de ser reconocidos como tales al país donde se registraron al ingresar en la UE. Francia Por su parte, Emmanuel Macron dijo a su llegada a la cumbre que debe encontrarse una solución basada en la «cooperación» y los «valores» europeos, aunque no participen los 28 Estados miembros. «La solución que debemos conseguir aportar hoy es una solución europea. Esta se construirá únicamente sobre la cooperación entre los Estados miembros de la UE, sea una cooperación a veintiocho o entre varios Estados que decidan avanzar juntos», afirmó en declaraciones a los medios. El presidente francés defendió que debe encontrarse una solución «eficaz» para reducir la inmigración clandestina «de forma humana» y con un «método» que, a su juicio, combine la cooperación con países terceros, la protección de las fronteras exteriores y un mejor reparto entre países de la carga migratoria. En este sentido, Macron defendió que los países de la UE deben trabajar junto con los países de origen y tránsito de los inmigrantes, ya sea con «Libia u otros países de África», los Balcanes u otros Estados, y consideró que los esfuerzos en este sentido puestos en marcha hasta ahora «ya han dado resultados». Por otra parte, dijo que deben protegerse mejor las fronteras externas de la Unión con una «inversión suplementaria» en la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) y con soluciones como las plataformas de desembarco que propuso este sábado junto con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Macron y Sánchez, que se reunieron en París para abordar la cuestión antes de la reunión de este domingo, propusieron la creación de centros de desembarco cerrados para los inmigrantes en suelo europeo desde los que se gestione su situación y su repartan a los diversos países de la UE. En este sentido, el presidente francés dijo hoy que debe existir «una buena organización entre los Estados miembros para repartir la carga», puesto que «actualmente hay una crisis de movimientos secundarios» de los inmigrantes una vez que han entrado en el espacio de libre circulación Schengen. Para ello, abogó por avanzar en la reforma del reglamento de Dublín y de los procedimientos que rigen el asilo en Europea. La denominada «inmigración secundaria» se produce cuando las personas que llegan a la UE a través de los países con costa en el Mediterráneo se dirigen después a otros Estados del norte para pedir protección, mientras que el reglamento de Dublín vigente en la actualidad dice que deben hacerlo en el primer país de llegada. Sánchez insiste en respetar los derechos humanos Para el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, la propuesta que plantea junto con Francia y Alemania para crear centros de desembarco controlados de inmigrantes en suelo europeo es «un punto de partida» para intentar llegar a un acuerdo de toda la UE. Sánchez defendió esa propuesta en una declaración a su llegada a la cumbre sobre inmigración. El presidente del Gobierno, @sanchezcastejon, manifiesta en #Bruselas el compromiso de #España🇪🇸 con la #UE🇪🇺 y el deseo de alcanzar una respuesta común al desafío global de las migraciones https://t.co/g8osrGEi7h pic.twitter.com/TBXwMPfPRa— La Moncloa (@desdelamoncloa) 24 de junio de 2018Explicó que el planteamiento que abandera junto con Emmanuel Macron y Angela Merkel es una respuesta europea, consistiría en crear centros controlados y pretende no sólo respetar los derechos humanos de los migrantes, sino tener una política migratoria responsable que haga frente a la realidad. «Es un punto de partida. Vamos a ver lo que surge en el debate de hoy y en los debates del 28 y 29 de junio (el próximo Consejo Europeo), pero el diálogo que tenemos el Gobierno español y el francés es de buena sintonía, también en este asunto», precisó. Emmanuel Macron insistió en que el encuentro es «solo una reunión de trabajo» e insistió en que la UE debe atenerse en todo caso a sus «valores» de respeto a los derechos humanos e individuales y a la soberanía de sus Estados, y señaló que esto requiere «cooperación» y «solidaridad» para repartir la carga. «En este espíritu quiero avanzar con todos los colegas que estén dispuestos a proponer una solución que respete nuestra historia y permita progresar», dijo. Malta: «No es momento de apuntar con el dedo» El primer ministro maltés, Joseph Muscat, afirmó que «no es momento de apuntar con el dedo» en materia de inmigración, después de rechazar al barco de la ONG alemana Lifeline que permanece en el Mediterráneo con 230 personas a bordo. «Venimos a esta reunión con la mente abierta. Esperamos que todo el mundo alrededor de la mesa adopte la misma actitud», declaró Muscat a la prensa a su llegada a la cumbre informal de varios países de la Unión Europea (UE) para abordar el problema migratorio, organizada por la Comisión Europea. Consideró que «es obvio que la situación es extremadamente precaria» y señaló que seo está «presenciando de primera mano en el Mediterráneo».

Erdogan arrasa en unas elecciones que le dan el poder absoluto en Turquía

Recep Tayyip Erdogan ha dado este domingo un paso más en la hoja de ruta que él mismo diseñó para transformar Turquía en un sistema presidencialista y, tras su amplia victoria en la urnas, se convierte en el nuevo «súper-presidente» del país. El líder islamista, de 64 años, gozará además del apoyo del parlamento, ya que la coalición liderada por el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) obtuvo la mayoría de asientos de la cámara. Erdogan ya tiene los poderes plenos que solicitaba para enfrentarse a problemas tan graves como la crisis económica o la guerra abierta en la que se encuentra inmerso contra los kurdos en Siria e Irak. Problemas que hasta ahora no había sido capaz de solventar y que llevaron a la oposición a soñar con una posible victoria, o al menos con una segunda vuelta en la que poner a Erdogan contra las cuerdas. Sin embargo, los resultados oficiales, con el 97% escrutado, otorgaron el 52,8% de los votos al líder islamista, frente al 30% de su máximo oponente, el candidato del Partido Republicano del Pueblo (CHP), Moharrem Ince, que no tardó en poner sobre la mesa denuncias de fraude. Turquía vivió unas elecciones con una participación histórica del 87,5%, una muestra más del fervor que despertó una cita doble, ya que se votó tanto para escoger presidente como la composición del parlamento. Los kurdos entran en la Asamblea En ambos casos, Erdogan fue el vencedor y la coalición formada por su partido, AKP, y el ultraderechista Partido de Acción Nacionalista (MHP) superó los 300 asientos necesarios, haciendo que ni la entrada en la cámara de los kurdos, que rebasaron el umbral del 10%, suponga amenaza alguna para los planes de Erdogan. El resultado del MHP fue una de las grandes sorpresas, debido a su escasa actividad durante una campaña en la que permaneció a la sombra del AKP. En sus primeras declaraciones tras su victoria, Erdogan dijo esperar que nadie arroje sombras sobre el resultado electoral y que «no habrá vuelta atrás» desde donde él y su partido han llevado la democracia y la economía. También aseguró que seguirá mejorando los derechos y libertades con determinación. Atrás quedan semanas de esperanza e ilusiones en una oposición que deberá esperar a 2023 para intentar acabar con un mandatario que, desde que llegó a primera línea de la política en 2002, ha ganado todas las elecciones a las que se ha presentado. El país vive en estado de emergencia y está cada vez más polarizado, pero la Turquía de Erdogan responde una y otra vez a los llamamientos de su líder y lo hace con disciplina marcial. Desde la oposición se multiplicaron las denuncias de fraude y cuando estas más fuerte sonaban el portavoz del AKP, Mahir Unal, compareció ante la prensa para definir la jornada de «fiesta de la democracia». El analista Mustafa Akyol, columnista de «The New York Times», definió en las redes sociales la actual situación en el país como la de «una democracia extremadamente intolerante y polarizada en la que el autoritarismo reina gracias al apoyo popular, pero que se enfrenta al mismo tiempo a la resistencia popular». Un juego de palabras que dibuja la fuerte división interna que Erdogan ha alentado para lograr el objetivo de concentrar todos los poderes en sus manos a base de elecciones. «Revolución democrática» Erdogan depositó su papeleta en el barrio asiático de Estambul de Uskudar y no quiso dejar el centro de voto sin declarar a los medios presentes que «junto a estas elecciones, Turquía lleva a cabo una revolución democrática. Por primera vez vivimos una transición hacia el presidencialismo», un sistema que permitirá colocar al país «muy alto el listón entre las civilizaciones contemporáneas». Su principal rival, Muharrem Ince, votó en su provincia natal de Yalova, en el noroeste del país, y tuvo un mensaje de alerta ante el riesgo de fraude, por lo que adelantó su intención de permanecer despierto «hasta que se cuente el último voto». El líder opositor fue el primero en clamar contra los resultados provisionales publicados por la agencia oficial Anadolu, que desde el primer momento otorgaron la victoria a Erdogan. Los opositores llegaron incluso a realizar un recuento alternativo de los votos. Cuando los datos ya estaban claros, la fiesta estalló en esa parte de Turquía que respalda a un presidente que tiene la mesa cargada de frentes abiertos. Durante la campaña Erdogan dio muestras de cansancio, pero con el resultado de estas elecciones obtiene el respaldo que le faltó tras el referendo del año pasado, en el que su apuesta por el cambio a un sistema presidencialista obtuvo una victoria ajustadísima. Arranca una nueva era para Turquía, pero lo hace sin cambio de caras.

Al menos ocho muertos, entre ellos un bebé, en las protestas en Nicaragua

Al menos ocho personas, incluido un bebé de 15 meses, han muerto en las operaciones policiales y paramilitares de este sábado en Nicaragua, en una nueva represión contra los opositores al presidente nicaragüense Daniel Ortega. Según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), siete víctimas se han registrado en Managua y otra en el pueblo rebelde de Masaya, al sur de la capital. En la noche del viernes al sábado, y durante ocho horas, las fuerzas del orden y los grupos paramilitares lanzaron un ataque contra estudiantes atrincherados en las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), al suroeste de Managua, así como en seis barrios en el este de la capital, según el testimonio de los estudiantes, confirmado por los defensores de los derechos humanos. «Nos atacan desde la una de la madrugada (...) También hay francotiradores, estamos en las barricadas», testificó un joven, con el rostro enmascarado por un pañuelo en la cabeza, en una transmisión en vivo en Facebook, donde aparece en una trinchera con otros jóvenes mientras se escuchan disparos. «Disparan a matar, están masacrando a la gente, a los jóvenes, estamos sitiados, es una guerra desigual», agregó. Además de las víctimas mortales, quince estudiantes resultaron heridos. Una bala perdida Además, un bebé fue fatalmente alcanzado por una bala perdida en otro vecindario. «La policía disparó, lo vi: eran policías y comenzaron a disparar (...) Estoy esperando que se haga justicia», dijo la madre del niño, Karina Navarrete. En un comunicado, la policía culpó de la muerte a los «delincuentes» que ocupan los barrios. La Conferencia Episcopal Nicaragüense (CEN), que ha trabajado desde el comienzo de la crisis para mantener un diálogo entre el gobierno y sus oponentes, movilizó una delegación de cuatro sacerdotes para evaluar la situación. «En nombre de Dios, pedimos que cesen estos ataques, que esta ola de violencia cese, que los muertos se detengan», dijo el padre Raúl Zamora. El cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua y presidente del CEN, pidió al gobierno y a los grupos armados legales e ilegales que no abran fuego. Nadie debería «apuntar su arma para quitarle la vida a un hermano», dijo. Una coalición de grupos de oposición de la sociedad civil, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, ha llamado a «todos los sectores de la sociedad a observar una huelga de 48 horas» en los próximos días. Una huelga general ya había paralizado Nicaragua el 14 de junio. La Iglesia llama al presidente Ortega a celebrar elecciones generales anticipadas en marzo de 2019, en lugar de fines de 2021. El ex guerrillero de 72 años, que ha estado en el poder desde 2007 después de haber hecho lo propio desde 1979 hasta 1990, permanece en silencio sobre este punto. «La acción represiva del Estado ha causado la muerte de al menos 212 personas el 19 de junio y 1,337 heridos», dijo el viernes la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que también informó de que más de 500 personas habían sido detenidas en el país.

Erdogan pide el voto para la «revolución democrática»

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha hecho un llamamiento a una «revolución democrática» al votar en las elecciones generales, que se celebran en estado de emergencia y en la que el país se juega la entrega del poder absoluto al mandatario. Erdogan ha votado en la escuela secundaria Saffet Çebi, en el distrito Üsküdar, de Estambul, acompañado por su esposa y sus nietos. Después de emitir su voto, el presidente ha conversado con varios ciudadanos y posó para fotografías, informa el «Daily Sabah». «Esperemos que sea una nueva era para nuestro país», ha manifestado Erdogan, quien es favorito en todos los sondeos, pero ninguno le da más del 50 por ciento necesario para ganar en primera vuelta. También ha votado su «número dos», el primer ministro Binali Yildirim, en la Escuela Primaria Bahar Yildirim, en el distrito de Karabaglar, en la provincia occidental de Esmirna. La «nueva era» proclamada por Erdogan es un nuevo sistema que otorgará al presidente amplios poderes y eliminará la figura del primer ministro, lo que los críticos han considerado como un intento del mandatario de acumular aún más poder en sus manos en caso de hacerse con la victoria en los comicios. Debilitamiento de la oposición De hecho, la mera decisión de adelantar la fecha de la votación, un plan propuesto por el Partido de Acción Nacionalista (MHP), aliado de Erdogan y que respalda su candidatura, ha sido considerado como un intento del mandatario para capitalizar el éxito de la ofensiva contra la milicia kurda Unidades de Protección Popular (YPG) en el norte de Siria y el contexto de debilidad de la oposición tras la campaña de represión iniciada tras el intento de golpe de Estado de julio de 2016. Por otra parte, el empeoramiento de la situación económica en el país y la perspectiva de que esta tendencia continúe en los próximos años podría ser uno de los factores que han llevado al presidente a adelantar más de uno año los comicios para evitar un peor panorama electoral en 2019. En este sentido, Erdogan argumentó en su anuncio del adelanto electoral que la celebración de comicios era necesaria porque «la operación transfronteriza de Turquía en Siria y la situación tanto en Siria como en Irak obligan a Turquía a superar las incertidumbres lo antes posible».

Las mujeres saudíes se ponen hoy al volante por primera vez

Decenas de mujeres saudíes han salido este domingo a las calles del país al volante de sus vehículos para festejar el primer día del levantamiento de la prohibición de conducir impuesta a la población femenina. La ley, promulgada en septiembre pasado, asegura que la legislación al respecto será «la misma para los hombres y para las mujeres», y ha entrado en vigor en el reino la medianoche de este domingo. Las mujeres que pudieron convalidar sus permisos de conducir extranjeros y recibir las identificaciones locales han sido las primeras en ponerse al volante este 24 de junio, según 'Saudi Gazette'. «Ya es hora de que conduzcamos, tengamos cines y otras formas de entretenimiento en el Reino», cita el periódico a Dania al Ghulbi, quien ha podido convalidar su licencia estadounidense. «Una de las razones por las que no quería irme de Estados Unidos era por conducir. Ahora que podemos hacerlo es diferente, junto con otros cambios que afectaron nuestro estilo de vida», ha agregado. Hasta la fecha, Arabia Saudí era el único país que prohibía conducir a las mujeres. El cambio se hizo realidad gracias al príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, quien promueve en el reino la nueva iniciativa de las autoridades denominada Visión 2030. El programa prevé cambiar el estatus social de mujer en el país, que cuenta con una de las legislaciones más restrictivas para las mujeres. Inspectoras El primer grupo de mujeres inspectoras de accidentes de tráfico se está entrenando para responder a los incidentes que se produzcan con mujeres conductoras. Un total de 40 mujeres contratadas por la empresa privada Najm asistieron al acto de este jueves en Riad, la capital. Todas ellas vestían abayas negras, el vestido tradicional que cubre todo el cuerpo, y la mayoría llevaban las caras cubiertas con el niqab mientras hacían fila para recibir sus simbólicos diplomas. No obstante, no está claro cuándo estarán listas para comenzar su nuevo trabajo y cómo se moverán en los entornos mixtos en un país donde las estrictas normas de separación entre hombres y mujeres normalmente impiden a estas últimas interactuar con varones que no sean familiares. Las reformas sociales impulsadas por el príncipe heredero, Mohamed bin Salman, junto con las medidas en el plano económico para poner fin a la dependencia en las exportaciones de petróleo, están acabando con las normas tradicionales. Buena parte de la predominantemente joven población del reino apoya las reformas, pero muchos saudíes están preocupados. Creen que los cambios se están produciendo demasiado rápido y temen que puedan provocar una respuesta negativa por parte de los religiosos conservadores, otrora considerados dominantes. La apertura social también se ha visto acompañada de un represión contra la disidencia, incluido el arresto en el último mes de más de una decena de activistas que anteriormente habían hecho campaña por el derecho a conducir de las mujeres. Cuando el rey Salmán decretó el fin de la prohibición de conducir para las mujeres, única en el mundo, el pasado septiembre, dio al Gobierno nueve meses para preparar la introducción de las mujeres conductoras en las carreteras del país, que figuran entre las de mayor siniestralidad del mundo. El Ministerio del Interior se ha estado preparando para el día en que las mujeres se pongan al volante, abriendo autoescuelas y fijando lugares para que las mujeres puedan convalidar sus permisos de conducir extranjeros. Además, ha trabajado con Najm para preparar a las inspectoras. Igualmente, prevén abrir celdas para mujeres infractoras, pero entretanto permanecerán en centros de detención juvenil. Tahani al Ameeri, de 35 años y una de las inspectoras, asegura estar entusiasmada de empezar a trabajar en la ciudad de Kohbar, en el este del país. «Al principio hay un poco de miedo», afirma respecto a que las mujeres conduzcan, «pero poco a poco la situación mejorará y, si Dios quiere, esto será bueno para las mujeres», señala. Las inspectoras serán llamadas al lugar del accidente cuando uno de los implicados esté asegurado, no en los que haya heridos, y cuando al menos una de las partes sea una mujer, explica Maha al Shneifi, responsable de comunicación de Najm. Sin embargo, aún tienen que terminar su formación y no está claro cuántas mujeres inspectoras seán contratadas en los próximos años. «Dependerá de la demanda», afirma Shneifi. Esclavizadas La destacada activista saudí Manal al Sharif ha recalcado este viernes que las mujeres están aún «esclavizadas» en el país a causa del sistema de «guardianes». Al Sharif fue encarcelada en 2011 por grabarse conduciendo en Arabia Saudí. A pesar del fin de la prohibición, la activista ha manifestado que la lucha por los derechos de las mujeres está lejos de terminarse debido al contexto represivo y el sistema de 'guardianes', que requiere que las mujeres reciban su permiso para casarse o viajar al extranjero, entre otros asuntos. «No importan mis capacidades como mujer, sigo esclavizada por otras personas. La libertad para mí es vivir con dignidad, y si mi dignidad y libertad es controlada por un hombre, nunca seré libre», ha sostenido. La activista lanzará este mismo domingo la campaña #Miles4Freemo (Millas para la libertad), en la que pedirá a las mujeres de todo el mundo que inscriban sus nombres, kilómetros recorridos por sus coches y localización en un mapa. Una vez que alcance el millón de millas registradas, enviará una petición abierta a las autoridades. «En lugar de recabar firmas, es una manera creativa de usar el símbolo de conducir para destacar que las mujeres siguen esclavizadas aún cuando conducen», ha argumentado. Sin embargo, las activistas del país han pedido cautela después de que las autoridades detuvieran hace varias semanas a destacadas activistas a favor de los derechos de las mujeres, entre ellas varias que encabezaron las protestas contra la prohibición a conducir. En este sentido, ha resaltado que «mientras la gente celebra el domingo no se debe olvidar que las personas que lucharon para la retirada de esta prohibición están encarceladas». La propia Al Sharif canceló su plan para volver a Arabia Saudí y ponerse detrás del volante el domingo en la carretera en la que fue arrestada, y la activista ha desvelado que ha recibido amenazas de muerte. «Estoy tan feliz que quiero estar allí. Sé que Arabia Saudí nunca será lo mismo. Las mujeres tendrán un acceso fácil al transporte, y eso significa que podrán ser mayor parte en la fuerza de trabajo», ha explicado. Por último, la activista ha expresado su deseo de que su campaña eleve el nivel de conocimiento sobre el sistema de 'guardianes'. «Que las mujeres conduzcan es sólo el primer paso, tenemos un largo camino por delante», ha remachado.

La hora de la verdad

Aquí no toca hablar de toros. Aquí la hora de la Verdad es la de unas elecciones de enormes consecuencias para quienes votan en ellas y para quienes estamos en la vecindad, aunque no sea geográficamente inmediata: las presidenciales y legislativas de hoy en Turquía. El candidato dominante, una vez más, es Recep Tayyip Erdogan. Este Erdogan fue un impulsor de las buenas relaciones con la Unión Europea cuando se convirtió en primer ministro en 2003. Claramente intentaba seducir a Europa con la certeza de que una vez dentro de la UE, el matrimonio era indisoluble a instancias de sus socios. La realidad es que la UE no se dejó engañar y Erdogan está hoy más a menudo en compañía de sus pares ruso e iraní, que de ningún demócrata occidental. Esas compañías le han llevado a ir adoptando el modelo de democracia que ha aplicado Vladímir Putin a Rusia: concentrar todo el poder en el cargo que él ocupe en cada momento. Lo tuvo como primer ministro entre 2003 y 2014, en que pasó a ser presidente para deshacerse de un jefe de Estado, Abdulá Gul, que, aunque era miembro de su mismo partido, empezaba a incomodarle. Se llevó a la Presidencia la mayoría de los poderes. Y tras las elecciones de hoy, y para que no le quede ninguna duda a nadie, espera ser presidente y primer ministro. Durante décadas los militares turcos fueron guardianes del secularismo promovido por Kemal Ataturk tras el derrocamiento del sultanato. Mas ahora, los militares creen que es mejor estar a bien con Erdogan. La forma en que reprimió el nunca bien explicado golpe de hace dos años indica a las claras los riesgos que se corren: 250 personas muertas en el golpe; 100.000 personas encarceladas. Y desde que llegó al poder, Erdogan ha prorrogado el estado de emergencia en siete ocasiones. El pasado 18 de abril Erdogan convocó las elecciones, adelantándolas en 18 meses. El propio presidente controla la Junta Electoral Suprema y alguno de los candidatos opositores, como la exministra del Interior, Meral Aksener, hace bandera electoral de prometer acabar con la censura en internet. Ni esa libertad hay en la Turquía del siglo XXI en la que la represión de la libertad de expresión es el pan nuestro de cada día. La marcha de la economía no es nada buena. La inflación de dos dígitos y la debilidad de la lira, que ha perdido casi una cuarta parte de su valor frente al dólar en lo que va de año, son amenazas que algunos grandes empresarios que se han enriquecido durante los últimos años empiezan a ver con preocupación. La realidad es que Turquía hoy ya no es un aliado de Occidente como lo fue en el pasado. Y una nueva Presidencia de Erdogan probablemente seguirá alejando a Ankara de sus tradicionales aliados occidentales. Cuando hoy en día se hacen estudios teóricos sobre un conflicto entre Rusia y la OTAN, por ejemplo por la invasion de los países bálticos por Rusia, lo que implicaría la aplicación del artículo 5 del tratado y pondría a todos los miembros de la Alianza en conflicto con Rusia, hoy ya casi nadie se cree que Turquía se alinearía con sus teóricos aliados de la OTAN. Turquía hoy es mucho más un aliado de Moscú que de París, Madrid, o Washington. Esto es lo que hay.

Muharram Ince, la última esperanza frente a Erdogan en Turquía

Aunque es el gran favorito para la victoria final, Recep Tayyip Erdogan no imaginaba que la carrera hacia su «súper-presidencia» soñada sería tan reñida. Después de 16 años al frente de Turquía como primer ministro y presidente, se enfrenta a las elecciones tras una campaña convertida en un combate dialéctico diario entre el líder islamista y Muharram Ince, un semidesconocido dirigente del Partido Republicano del Pueblo (CHP) que se ha erigido por sorpresa en la última esperanza para apartarle de un poder que confía en ostentar al menos hasta 2023. Este socialdemócrata de 54 años y nacido en Yalova ha llegado a la primera fila política tras superar las diferencias con Kemal Kilicdaroglu, presidente de un partido marcado por más de una década de fracasos en las urnas, y gracias a una campaña con más de cien mítines por el país. Antiguo profesor de Física, su bandera es la de «acabar con la polarización» y combate a Erdogan con sus mismas armas: oratoria agresiva y populismo. El resto de fuerzas opositoras le apoyarán si llega a una segunda vuelta, incluidos los kurdos, a cuyo líder, Selahattin Demirtas, fue a visitar a la cárcel donde está desde hace 20 meses acusado de «apoyar el terrorismo». El «presidente de los 80 millones de turcos» El kemalista Ince lidera la corriente que no comulga con el cambio a un sistema presidencialista y que busca calmar las tensiones étnicas y sectarias en Turquía. Por eso en cada mitin promete ser «el presidente de los 80 millones de habitantes de Turquía, de los derechistas e izquierdistas, de los alevíes y suníes, de turcos y kurdos». Respecto a los tres millones de refugiados sirios que alberga el país, su discurso es bien diferente y apuesta por «ayudarles a regresar a su país» porque Turquía «no puede acoger a tantos durante mucho más tiempo».

Los rivales de Erdogan buscan forzar una segunda vuelta electoral

Los turcos acuden a las urnas para elegir presidente y parlamento, una cita electoral que se celebra en estado de emergencia y en la que el país se juega la entrega del poder absoluto a Recep Tayyip Erdogan. El líder islamista, de 64 años, quiere superar una etapa más en su hoja de ruta para ser mandatario con poderes plenos y aspira a demostrar a los suyos que la pírrica victoria en el referéndum del año pasado fue algo puntual. Su apuesta por cambiar la Constitución para convertir Turquía en un sistema presidencialista obtuvo el 51% de apoyo en aquella consulta y a partir de este domingo aspira a ser la persona que lidere la implementación de los cambios, pero para ello necesita repetir victoria en un clima de euforia entre los opositores por los mítines multitudinarios encabezados por Moharram Ince, candidato a presidente del socialdemócrata y kemalista Partido Republicano del Pueblo (CHP). Si en anteriores comicios «la guerra contra el terror» de Daesh o el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) centraron el debate, esta vez es la grave crisis económica la prioridad por la caída libre de la lira y la fuerte inflación. Hay seis candidatos a la presidencia que participan en tres grandes bloques. Erdogan lidera la Alianza del Pueblo, formada por el Partido de la Justicia y Desarrollo (AKP) y el ultranacionalista Movimiento de Acción Nacionalista (MHP). Ince se ha erigido en la principal voz de la Alianza de la Nación, coalición de cuatro partidos muy diferentes, desde islamistas a socialdemócratas, que han acordado respaldarle si llega a una segunda vuelta con Erdogan. Los kurdos del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), que tienen a su candidato Selahattin Demirtas en prisión, desde donde ha hecho la campaña a través de redes sociales, también estarán con Ince para acabar con la era Erdogan. Este escenario solo se producirá si ninguno de los candidatos obtiene hoy más de 50% de los votos, un escenario posible según los últimos sondeos, que dejan al actual presidente al borde del 46%. Erdogan, 16 años en el poder Tras 16 años en el poder, Erdogan llega a las elecciones «lleno de desconfianza hacia todo el mundo, con sensación de tener mucho poder, pero de ser vulnerable a la vez. Él diseñó toda esta hoja de ruta y ahora el tiro le puede salir por la culata. Todo o nada», opina Eduard Soler Lecha, investigador del Cidob de Barcelona, que alerta de «la escalada de tensión que espera al país en caso de ir a segunda vuelta». Los colegios abren sus puertas a las 8.00, pero votantes como Murat Kayaoglu estarán allí desde las 4.00 «para evitar cualquier tipo de fraude. No nos podemos fiar, porque seguro que intentan manipular el resultado». Viste camiseta del Besiktas y participa en el mitin final de Ince en la zona asiática de Estambul. Le acompaña un grupo de amigos, todos con camisetas de sus equipos, ya que «el futuro presidente nos pidió que acudiéramos vestidos así para mostrar unidad entre las aficiones». La rivalidad entre los equipos de Estambul es límite e imágenes de este tipo «solo son posibles gracias a gente como Ince, que apuesta por buscar puntos de unión entre los turcos y no de fractura», apunta Ilhan Argundam, con la gorra del Galatasaray y que tras escuchar al líder opositor afirma que «sueña» con la victoria. Entre la masa humana hay mucha camiseta futbolera, pero cuesta encontrar mujeres que respeten el hiyab. Es la cara más laica de un país que, sobre el papel, sigue siendo una república laica, pero en el que Erdogan ha acelerado la islamización de calles e instituciones a lo largo de sus mandatos. Fraude y represión Las dudas sobre la posibilidad de celebrar un proceso limpio en Turquía arrancan desde la propia campaña, en la que el líder islamista ha sido el rostro omnipresente en unos medios que están casi todos bajo control gubernamental. La oposición apenas tiene espacio y Reporteros Sin Fronteras (RSF) denuncia que, al amparo del estado de emergencia, «la situación es crítica para los medios ya que se han cerrado más de 150 y más de un centenar de periodistas están en prisión, un récord mundial». La Policía turca ha detenido además en las últimas horas a 47 personas en una operación dirigida contra supuestos infiltrados del clérigo Fetulá Gulen, acusado por Ankara de orquestar el fallido golpe militar hace dos años. Desde 2016, las autoridades han detenido a 160.000 personas y despedido a casi el mismo número de empleados estatales desde el intento de golpe, según datos de la oficina de derechos humanos de la ONU. Muchos de los votantes de Ince depositarán su papeleta más como un intento de acabar con esta situación comandada por Erdogan, que por su apoyo a un candidato que hace soñar con el final de un líder islamista intocable hasta el momento.

Cumbre de urgencia para salvar a Merkel y frenar el populismo italiano

Ningún alto funcionario europeo negará que en estos momentos la Unión atraviesa uno de los momentos más graves. La crisis migratoria ha afectado a lo que sería el equivalente al sistema nervioso central del organismo comunitario. Nunca antes se había producido una situación tan grave. Ni siquiera el Brexit, que por su propia naturaleza es un fenómeno que se circunscribe a los propios británicos y que en el fondo había tenido una especie de efecto vacuna. La cumbre extraordinaria de emergencia convocada para hoy es la prueba más evidente de que las cosas han llegado a un punto en el que no hay ningún peligro que se pueda descartar, incluyendo los más graves. La cumbre de emergencia, convocada en domingo y cuatro días antes de un Consejo Europeo formal, tiene dos objetivos. El primero, tratar de evitar que el jueves se haya producido un alineamiento completo sobre la cuestión de los refugiados entre el Gobierno italiano y los reticentes cuatro países de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia). El segundo -que depende del primero- es salvar el pellejo político de la canciller alemana Angela Merkel, que se ha convertido en rehén de su propia política de apertura y que tiene que apagar el incendio en el seno de su propia coalición, en las filas mismas del centroderecha. La discusión ha provocado una brecha inédita en un aspecto que afecta a los valores fundamentales, pero a su vez está extendiendo una ola de descontento que se manifiesta en las sucesivas victorias electorales (o en las encuestas) de los partidos que defienden pura y simplemente el fin de la política de tolerancia con la inmigración. Por encima de los datos que arrojan las pirámides demográficas de no pocos países, la llegada masiva de inmigrantes del sur, musulmanes o africanos, ha creado una atmósfera de rebeldía en todas partes. La Comisión anunció el viernes que un total de 16 países habían confirmado su participación en una reunión «de la que no se ha excluido a nadie», aunque de forma espontánea se han establecido dos bandos claramente opuestos. Primero se unieron los grandes, Francia, Alemania, España más los mediterráneos, Grecia y Malta además de Bulgaria, que es la actual presidencia y Austria que toma el relevo en agosto. La posición de Italia estuvo planeando con una sombra de fracaso, sobre todo porque el polémico ministro del Interior, Matteo Salvinoi puso como condición que hubiera «una propuesta útil sobre la defensa de las fronteras o de lo contrario habría que atreverse a decir que no» a «los deberes preparados para los demás por los franceses y los alemanes». Llamada al orden Hizo falta una llamada al orden de la canciller Merkel en persona expresando su «inquietud» ante la posibilidad de que Italia estuviese ausente. Una vez confirmada su participación, Bélgica, Países Bajos, Croacia, Eslovenia, Dinamarca, Finlandia, Suecia y Luxemburgo decidieron sumarse a este encuentro informal en Bruselas, que para evitar suspicacias ni siquiera se celebrará en la sede del Consejo Europeo, sino que será albergada en el edificio de la Comisión. Los disidentes Lo que si está claro es que los cuatro de Visegrado no van a participar. Y lo han dicho además de forma casi violenta. Hungría aprobando este jueves una legislación que prohíbe a las organizaciones humanitarias ayudar a los inmigrantes ilegales. El Gobierno húngaro envió a los corresponsales europeos una explicación de estas nuevas medidas de «protección reforzada» que Viktor Orban considera «necesarias porque la inmigración en masa que llega a Europa continúa mientras que las redes que promueve Soros (El millonario George Soros, al que considera su mayor enemigo) y las políticas pro-inmigración de Bruselas provocan la amenaza de inundar nuestro país de inmigrantes». En otras circunstancias, este mero enunciado habría desencadenado una reacción bastante más aguda por parte de la Comisión, pero en estos momentos se limita a «examinar su compatibilidad con los valores europeos» -como si no fuera evidente- para no agravar la situación. En todo caso, los cuatro países de Visegrado han dicho abiertamente que no quieren participar en la reunión de este domingo. En ausencia de los países «rebeldes», lo más probable es que los participantes se comprometan a establecer una posición conjunta para la cumbre del jueves en la que haya un elemento indiscutible de refuerzo de las fronteras exteriores, que es el elemento en el que en estos momentos está todo el mundo de acuerdo, envuelto en una mayoría clara de países decididos a arrinconar a los rebeldes. La idea de volver a externalizar el control de los flujos, a través de los campos de acogida en países terceros, será la base de la receta para intentar para el golpe. Como sucedió hace dos años con los refugiados sirios, cuya responsabilidad fue transferida a Turquía a cambio de seis mil millones de euros. Están pensando ahora en Libia, aunque en realidad confían que el dinero haga cambiar de opinión a otros países más presentables.

Reino Unido sigue partido en dos en el segundo aniversario de la votación del Brexit

Cerca de 100.000 simpatizantes de la Unión Europea marcharon ayer por el centro de Londres para exigir al Gobierno británico que convoque un nuevo referéndum sobre el acuerdo final del Brexit. Dos años después de la histórica votación, en la que el líder ‘brexiter’ Nigel Farage declaró «el día de la independencia» de Inglaterra, los manifestantes llenaron las principales arterias de la capital ondeando banderas británicas, irlandesas, europeas y todo tipo de pancartas coloridas para pedir un nuevo «Voto del pueblo». Las últimas encuestas no distan demasiado de aquel 52-48 por ciento a favor del Brexit de hace dos años ni de la brecha generacional que marcó aquella histórica votación. Según la agencia encuestadora británica Survation, seguir en la UE ganaría con un 52% en unas hipotéticas elecciones, aunque hace un mes la diferencia era aún más ínfima. Reino Unido está partido en dos, especialmente si se tiene en cuenta la edad de los votantes. En 2016, los mayores de 50 años, favorable en su mayoría al divorcio con Bruselas, decidieron el futuro de toda una generación que sí voto por seguir en la UE. Ahora -con datos de Survation-, si los menores de 50 años optan masivamente por el «Remain» (los jóvenes de entre 18 y 24 años, con hasta un 82%), los que peinan canas prefieren seguir fuera de la UE, en porcentajes que no bajan del 59% a partir de los 55 años. Setecientos treinta días después y a pesar de que pocos saben realmente qué significará el Brexit a partir del próximo 29 de marzo, no ha habido un claro cambio de opinión entre los británicos. May pide unidad «Unidad» puede que sea la palabra más utilizada por Theresa May en los últimos meses. A la primera ministra británica se le ha encargado llevar a puerto una de las empresas más complicadas de la historia de Reino Unido. Lo que seguro que ni ella misma se imaginaba es la dificultad máxima que se está encontrando en un camino repleto de baches y piedras que está dejando división en todos los estratos de la sociedad. La «premier» británica pide unidad constantemente porque la salida de Reino Unido de la UE no solo está resquebrajando a la ciudadanía sino a su propio Gobierno, su partido (el conservador) y en, general, la política británica. Theresa May fue elegida por su perfil de gestora y política eficiente, pero se ha encontrado una oposición tan férrea en cualquiera de sus decisiones que lleva ya demasiado tiempo viviendo como una equilibrista. No es casualidad que, como ha revelado una encuesta de «The Times» de hace un par de semanas, casi dos tercios de los británicos (66%) desaprueben su gestión del proceso. Dos de sus ministros, abanderados del Brexit duro, David Davis y Boris Johnson volvían a echar piedras sobre el tejado de May. El designado para dirigir el Brexit, Davis, amenazó a principios de junio con dimitir si la «premier» no accedía a sus propuestas, aunque esta crisis amainó finalmente no descarta otras mientras la negociación con la UE y la política interna británica sigan con las actuales turbulencias. Por su parte, el siempre excéntrico titular de Exteriores volvía a salirse de tono durante unas declaraciones privadas filtradas en las que pedía a May más «agallas» para acometer el proceso de salida de la UE y suspiraba porque fuera alguien como Trump quien liderase un proyecto así. A su vez en el Parlamento volvía recientemente a sufrir la amenaza (con dimisión incluida de su secretario de Estado de Justicia, Stephen Lee) de una rebelión interna por parte de los más proeuropeos de su partido, que exigen el «voto significativo» de los diputados de la Cámara de los Comunes sobre el acuerdo final al que se llegue con Bruselas. May los apaciguó con concesiones que finalmente, según estos rebeldes, no ha llevado a cabo. «Desde mi punto de vista, es inaceptable. No está en sintonía con los procedimientos habituales de la Cámara de los Comunes y niega por completo el objetivo de la enmienda, que era dar a los parlamentarios la capacidad de poder opinar», asegura Dominic Grieve, la punta de lanza del grupo proeuropeo «tory» y líder de los que buscan el Brexit más blando posible. Por tanto, la amenaza sigue vigente y podría ocasionarle problemas en un futuro a la primera ministra, que, por si fuera poco, tiene que mirar también al otro bando dentro de su partido, el de los más brexiters, que amenazan con tumbar sus políticas si Reino Unido mantiene alguno de los lazos actuales con el club comunitario como, por ejemplo, la unión aduanera. El único consuelo que le debe quedar a May es que su principal rival, el Partido Laborista, se encuentra en la misma situación. Su líder, Jeremy Corbyn ha sido criticado infinidad de veces por no tomar una posición clara con el Brexit. Su buen resultado en las elecciones generales del año pasado salvó su puesto, pero la indecisión y deriva laborista en este tema le han provocado innumerables rebeliones internas.

Echan a la portavoz de la Casa Blanca de un restaurante por trabajar con Trump

El dueño de un restaurante de la ciudad de Lexington (Virginia, Estados Unidos) se negó el viernes por la noche a servir la cena a la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, y a su familia, según confirmó hoy en Twitter la perjudicada. El incidente se produjo en el restaurante The Red Hen (La Gallina roja, en español), fundado en 2008 y que se encuentra en Lexington, a unas tres horas en coche de Washington. En Twitter, Sanders explicó hoy que el propietario del restaurante le pidió que se fuera porque trabaja para el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, quien en los últimos días ha recibido numerosas críticas por su política para separar a familias inmigrantes en la frontera con México. «La pasada noche el dueño de Red Hen en Lexington, Virginia, me dijo que me fuera porque trabajaba para @POTUS -sigla de Presidente de EE.UU., en inglés -y me fui cortésmente», explicó Sanders. «Sus acciones dicen más sobre él que sobre mí. Siempre hago todo lo que puedo para tratar de una forma respetuosa a todo el mundo, incluyendo a aquellos con los que no estoy de acuerdo, y continuaré haciéndolo», añadió. El incidente se convirtió anoche en un tema muy popular en las redes sociales debido a una entrada que escribió en Facebook Jaike Foley-Schultz, que dice ser uno de los camareros del restaurante. Foley-Schultz escribió: «acabo de atender a Sarah Huckabee Sanders por un total de dos minutos, antes de que mi jefe le echara a ella y a 7 miembros de su familia». El comentario fue reproducido en redes sociales por diferentes organizaciones sociales, incluido el grupo ecologista Clean Virginia, y acabó desatando una batalla entre partidarios y detractores de Sanders en la página de Facebook del establecimiento y de Yelp, una web destinada a calificar a los restaurantes. Además, Sanders recibió hoy el apoyo de algunos miembros del Ejecutivo, como la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, quien dijo en su cuenta de Twitter: «Sarah, eres una (mujer) de primera clase. Siento muchísimo que fueras tratada de esa forma». Sanders, uno de los rostros más conocidos del Gobierno, no ha sido la única en sufrir esta semana un incidente en un restaurante. El martes, la secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Kirstjen Nielsen, llevaba una hora cenando en el restaurante mexicano MXDC, a dos cuadras de la Casa Blanca, cuando varias personas entraron al grito de «¡qué vergüenza!» y «¡acaba con la separación familiar!». Ese episodio fue grabado en vídeo y las imágenes se hicieron virales en las redes sociales.