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CyberDodo y las napas freáticas (1-53)

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Como hemos visto en el documento sobre el agua, el 70% de la superficie de nuestro planeta está cubierta de agua, lo cual podría hacer creer que es un recurso inagotable. Todo cambia cuando se examina la situación desde el punto de vista de un ser humano que necesita agua dulce para vivir.

Las cifras ya no son las mismas que antes: sobre 100 gotas de agua presentes sobre la tierra, 97 son saladas y, por lo tanto, son inapropiadas para el consumo humano directo; no quedan más que 3 gotas de agua dulce, pero 2 de esas 3 gotas están congeladas.

Por lo tanto, el ser humano sólo cuenta con 1 gota de agua sobre 100 y no hemos terminado aún de restar, ¡ya que el 65% de este escaso recurso se gasta en la irrigación de los cultivos y, además, el 20% en la industria!

¿Ahora comprende mejor nuestro título "El agua dulce es muy preciada"? En este contexto, donde el agua dulce accesible es tan escasa, las napas freáticas se convierten en depósitos de tesoros pero, por otra parte, ¿qué es una napa freática?

Es una reserva creada por la naturaleza en la cual el agua va a ser retenida. Esta reserva se compone de un piso formado por una capa impermeable, que impide que el agua se infiltre más abajo.
  El agua dulce tan preciada
 ¿Por qué las napas freáticas son tan importantes?

Ya hemos visto que apenas la décima parte de una gota de agua dulce (sobre 100) está disponible para el consumo directo del hombre, lo cual resulta muy escaso. Estemos atentos, ya que a continuación explicaremos en una frase el objetivo de este documento: el 95% de este escaso recurso está retenido en las napas freáticas. En otras palabras, el futuro del hombre depende del agua contenida en estas reservas naturales, ya que ellas suministran (según el país) entre un cuarto y la mitad del agua que consumimos.

Sin emabrgo, la infuencia en costante crecimiento de la especie humana en relación con el ambiente y la contaminación la amenaza gravemente.

Para comprenderlo, imaginémonos en plena naturaleza: el hombre todavía no ha asolado los lugares, y llueve. El agua después de regar la vegetación y de abrevar a los animales lentamente va a infiltrarse en el suelo, cargando a su paso minerales a medida que atraviesa las diferentes capas geológicas. En un momento, va a encontrar una capa impermeable, como de arcilla, y se va a acumular allí para constituir una napa freática.

Cuando el suelo de la superficie está colmado de agua, ésta va a fluir hasta unirse a los arroyos, ríos, etc., los cuales a su vez irán a verterse en los lagos y mares. Más tarde, esta agua se evaporará, y formará nubes que darán lugar a la lluvia, etcétera.

Un ciclo perpetuo, hasta que finalmente el hombre interviene con su manía de arruinar todo, el agua de las ciudades no se infiltra más directamente en la tierra, sino que es recolectada y va a unirse a las estaciones de depuración en las cuales entrará en contacto con contaminantes que serán más o menos bien tratados antes de que el agua se arroje a la naturaleza.

Para agravar las cosas, después de haber "lavado" las rutas y las canalizaciones llenas de desechos de todo tipo, llegará finalmente a las napas freáticas y las contaminará.  

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